…seguía caminando con una serpiente de peluche de nombre Hizzy como mi única compañía, (afortunadamente es una serpiente bastante elocuente, más que las ya de por sí las elocuentes serpientes de peluche promedio) sin tener idea de donde terminaría mi caminata, pues hoy (“hoy” no como día, sino, como momento vivencial sin precisión en lo que a duración cronológica se refiere) pues no tengo un lugar donde dormir, ni donde vivir, solo un lugar donde afortunadamente he llegado a dar tanta lastima que se han permitido darse la molesta posibilidad de dar albergue a mis pertenencias, más no a mi persona ni a la de Hizzy (¿persona de Hizzy?), y las personas a las que mas quiero se encuentran a más distancia de la que puedo recorrer con los 9 pesos, un lápiz y un botón que llevo conmigo, en la bolsa de mi pantalón como capital para sobrevivir aproximadamente unos 7 días. Siendo así he empezado a divagar, como tantas veces he divagado, imaginando una realidad ficticia en la que todo es mejor a las condiciones en las que normalmente vivo, pero hoy, hoy imaginarme una vida con condiciones mejores, es tan fácil, que por tal motivo, no divague más de unos cuantos minutos sobre ese tema, más el estupido proceso neurótico* del que a veces es preso mi cerebro, me llevó a pensar en el rol que desarrolla en la vida la fantasía de una vida mejor (y de muchos otras formas de fantasías) concluí en que el rol de la fantasía es fundamental, porque ayuda a imaginar o soñar que podríamos estar en una realidad mejor en cualquier aspecto. No debe ser un opio, y vivir imaginando y soñando con esas realidades inexistentes, sino, un acelerador, un acelerante, una forma de ver lo que podría ser y así también imaginar los caminos, formas, maneras, estrategias, pasos y métodos para concretar esos, que en momentos solo son sueños y realidades imaginarias.
Si has naufragado, imagínate una isla del otro lado del océano… quizá nunca llegues a ella.
¡Pero al menos tendrás la esperanza! jajaja
No dejemos que la realidad nos castigue, no hay que crear dogmas ni catecismos. Abriendo caminos… cuando se puede...
*Neurotico y no neuronal, pues mi cerebro al igual que el de muchos otros individuos trabaja en una forma enferma.
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